Después de ver por enésima vez History of Violence he tenido una recaída...
Después de ver por enésima vez History of Violence he tenido una recaída...
"No te hagas bolas" - expresión para decir que no te confundas, no te preocupes.
"Pelotudo" - individuo torpe e inútil.
Ambos modismos coloquiales forman parte de los muchos "pequeños" crímenes al idioma que no dejan de ser graciosos y muy pertinentes (es que a veces ya uno no sabe cómo decir las cosas y bueno, una jerguita por acá otra por allá siempre resuelve).
El tema va que tengo este comercial del 2005 que está genial y para no "postearlo" así sin nada, le hice una introducción con la cual sería muy lógico creer me fumé algo de mala calidad. Pero no, para nada. Al verlo por ahí que me entienden mejor. Tal vez sea el despliegue de color que da un "happy go lucky feeling", o la desfachatez despreocupada de ir rebotando libremente sin importar que luego hay que recogerlas (además del destrozo de ventanas y la inminente abolladura de los carros, porque mira que bajan con fuerza esas malditas). Lo cierto es que, sin efecto narcótico alguno, cada vez que lo veo llega a mi mente esa frasesita del principio:
"¿por qué uno se hace tantas bolas? ¿será que todos de pelotudos tenemos un poco?"
Heartbeats - José González
One night to be confused
One night to speed up truth
We had a promise made
Four hands and then away
Both under influence
We had divine sense
To know what to say
Mind is a razorblade
To call for hands of above
To lean on
Wouldn't be good enough
For me, no
One night of magic rush
The start a simple touch
One night to push and scream
And then relief
Ten days of perfect hues
The colors red and blue
We had a promise made
We were in love
To call for hands of above
To lean on
Wouldn't be good enough
For me, no
To call for hands of above
To lean on
Wouldn't be good enough
And you
You knew the hand of the devil
And you
Kept us awake with wolves teeth
Sharing different heartbeats
In one night
To call for hands of above
To lean on
Wouldn't be good enough
For me, no
To call for hands of above
To lean on
Wouldn't be good enough
Estoy lista. Ayer me dediqué a mí: fui a entrenar, me di un masaje, me pinté las canas y me corté el pelo. Todo a manera de estar regia para mi viaje: le daré la vuelta al sol en un tour que durará exactamente 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos. Cargo con mi buena vibra, las ganas de reirme hasta ponerme china de tanta carcajada, mi infaltable cámara (porque hay imágenes reales que por puro amor a la nostalgia quisiera volver a ver) y una enorme maleta (vacía, por supuesto) para llenarla de nuevas experiencias que harán de mí un mejor YO.
¿Algún propósito para este viaje?
"Ninguno. Sólo quiero que el 2007 me sorprenda".
Esa es la constante estos días. Además del tráfico, el apuro, la tensión de que se acaba el año y que Plaza Las Américas es un infierno.
25 de diciembre ha quedado como el día oficial del nacimiento de un tal Jesús. Millones disfrutan al unísono de este feriado en el calendario sin importar costumbres, religión, ubicación geográfica, idioma y bueno...¡es un día sin trabajar!. Todos reconocemos la trascendencia histórica de Él como líder revolucionario, si no, ¿por qué lleva todo este tiempo en boca de todos?. De ahí que su natalicio quedara indeleble.
Entonces, si lo que estamos festejando es el cumpleaños de un prócer cuya filosofía era difundir la paz, el amor y la felicidad: ¿de dónde sacamos todo este desastre consumista, todo este afán de "regalar" en vez de "dar", de demostrar cuánto se tiene y terminar enfermos porque la tarjeta y el bolsillo se quedaron misios?. A muchos se nos olvida que lo esencial este 25 es un sentimiento, un estado de vida, una cada vez más lejana utopía.
Esta Navidad reciban todo lo que pidieron: PAZ, AMOR Y MUCHA, MUCHÍSIMA FELICIDAD.
¿Por qué dejar ir si lo que quiero es que se quede?
¿es imperativo y necesario
mantener la constancia de una presencia para estar? ¿o será tal vez esa ausencia una constante necesidad para estar imperativamente presente y por consiguiente dejar ir?
Masoquismo o tirano coqueteo con el dolor, lo cierto es que este cortejo provocó un auge en mi fertilidad cerebral. Andar "suicida" irónicamente dió positivo y trajo consigo su dosis de maravillosa prole creativa.
Creo que mejor reconsidero.
Entre la reprochable realidad, los momentos fugaces y el intento suicida de evocar lo que irremediablemente se escapó, le regalaste 12 traviesas páginas a mi historia.
Yo a cambio te llevaré conmigo en cada carrera, en mis ausencias de oxígeno, a mi sitio favorito, a todo lugar al que pueda conectar mis oídos y mi mente a ti.
Dream About Me [ Moby featuring
Laura Dawn ]
Babe
Oh, dream about me
Lie... on the phone to me
Tell me no truth if it is bad
There's enough in my life
To make me so sad
Just dream about color fills our lives
Just dream about someone else tonight
Babe
Oh, dream about me
On the phone talking quietly
I wanna be yours Oh, won't you be mine
Against red skies for all time
Just dream about... us when we're old
Just dream about how I will let go
And... And...
And babe
Oh, dream about me
Lie... on the phone to me
Tell me no truth if it is bad
There's enough in my life
To make me so sad
Just dream about color fills our lives
Just dream about someone else tonight
Just dream about color fills our song
Just dream about how I will let go
...iré a trabajar en pijama
...volveré a cortarme el pelo
...tendré un chanchito como mascota
y se llamará BACON
...venderé todo y me iré a conocer
el mundo con sólo unos jeans,
cepillo de dientes, desodorante,
unos cuantos polos, zapatillas
y ropa interior de abuelita
...llamaré al que me gusta
y le diré que muero por él
...me emborracharé
...dejaré de morderme las uñas
...seré más mujercita y no diré
malas palabras
...escucharé más y hablaré menos
...cambiaré mi carro por una bicicleta
...haré un ceviche porque soy peruana
...retomaré mis clases de piano y francés
...bailaré tango y salsa
...le diré a mis viejos que los envidio
...viviré en Perú aunque sea por capricho
...pediré trabajo como fotógrafa al National Geographic aunque no me paguen
...me miraré al espejo sin tantos reproches
Uno de estos días a ver si realmente ME ATREVO.
Parece que con la llegada del frío o del calor, depende del hemisferio
en que se esté, en noviembre se
desata un repentino ataque de
feromonas que provoca una avalancha de nacimientos bajo los signos de Leo
y Virgo. Nací yo (la burra al frente), mi mamá, mi papá, mi amigo Luis, un ex (en realidad dos exes), el ex de una amiga, Carmen, Viviana, María Elena, el suegro de mi hermano, mi tío Eduardo, Giannira...
Somos muchos los que vimos la luz por primera vez en este octavo mes. Somos tantos a los que se nos ocurrió salir de la calma y la paz, de la pureza y la inconsciencia, del calorsito y la comodidad. Llegamos para compartir el oxígeno que nos rodea (¿o debería decir monóxido?) y para estrenar una millonada de células desesperadas por despertar luego de la inyección de vida inoculada con el último pujo antes del desfogo.
Este año ya van 34 veces que me acuerdo de dónde vengo (bueno, 31 porque las 3 primeras hay que admitir que uno no sabe ni dónde está la teta) y aunque todavía no sé con certeza hacia dónde voy, empiezo a comprender que mientras siga acá, tengo todo el resto de mi vida para continuar con la aventura de averiguarlo.
[ por si acaso cargo con mi celular, una brújula y mucha agua ]
Hace unos meses me llenaron el escritorio con formalidades: nuevamente caía en las redes de ser un número más en la nómina.
En unas semanas tengo que renovar las pólizas de seguros. Revisando mis facturas mensuales he llegado a la conclusión de que no necesito un teléfono en mi casa (el celular se ha encargado de quitarle clientela a la telefonía regular), que el agua ha subido (ahora en julio del 2006 entramos en la fase dos de la revisión tarifaria), que pago una barbaridad por el cable y casi no veo tele mas que los fines de semana (dos días vs. siete, cinco que deberían dármelos a crédito, ¿se podrá pedir cable por día de semana que uno escoja?), que me la paso entre papeles: firma acá, paga allá.
Últimamente me he dado cuenta que vivimos bajo contratos y que nos relacionamos y nos protegemos en términos legales con ellos. Relaciones bancarias, relaciones profesionales, seguros y planes médicos, servicios básicos, etc. Todos se amparan en una fecha de expedición y otra de caducidad: "eres socio activo desde 1982", "por falta de pago su servicio será suspendido a partir de la fecha día/mes/año". Todos también están sujetos a aprobación y a actualización: "las partes involucradas concuerdan que a partir de 1997 la sección III no será cubierta por la póliza por tal o cual razón, manteniendo vigente la cláusula 5 efectivo hoy día/mes/año". Hay algunos, los pocos, que son a manera vitalicia, pero claro luego de haber mantenido una relación duradera llena de lealtad y respeto, digamos unos 25 años más o menos (sí, la confianza toma tiempo). En la mayoría de los casos a veces ya ni leemos las "letritas" de los legales sea por flojera, por ilusos, por tarados (sí, confundimos confianza con estupidez). Pero el factor "asterisco" siempre está ahí, omnipresente, protegiendo al más fuerte de cualquier embarre futuro en la relación establecida entre las partes: "Firma, no más".
Si para todo andamos con tanta tinta, tanta precaución, tanto descriptivo y mil revisiones para evitar las temidas demandas y sobornos; con las relaciones personales quisiera empezar a escribir contratos extensos y detallados que delineen lo que espero dar y recibir de cada persona a quien se lo entregue. Sean mis amigos, sean mis padres, sean los novios. Mira que me ahorraría complicación y media si consigo que me lo firmen. Así no hay lugar a decepciones, a traiciones (lo que hace el miedo ah...), a mentiras innecesarias (aunque siempre las hay, olvídense), a decir que "esto no es lo que me esperaba", a venir con excusas de que "bueno, la gente cambia".
Bajo los términos y condiciones de un contrato no queda nada al aire, todo se esclarece, todo esta establecido, firmado y sellado por notario público. Sí, estoy consciente de que existen los consabidos rompimientos de contrato (pero vaya que uno antes de entrar en esas mejor reconsidera). Asimismo, estoy al tanto de que cada contrato es renovable, que bajo decisión autónoma y en edad adulta y responsable, uno escoge si mantener o no esa relación, si enmendarla para extenderla por otros 5 años más o si dejarla expirar porque las partes no tienen interés y el propósito original del mismo ya no cumple con los requerimientos a cabalidad.
¿Y qué hay del argumento de que el matrimonio es un contrato? Ya. ¿En qué parte dice que él sacará siempre la basura y bajará la tapa del inodoro y te dirá que aún recién salida de sala de parto te ves divina? ¿Por dónde está que a ti mujer no se te olvide estar regia y de buen humor no importa si estás con la regla y que no te molestes si llega tarde y con tufo etílico la noche del "cumple" de tu madre?: "Por supuesto, no faltaba más"
Definitivamente hacer negocio no es sólo cuestión de dinero sino también de beneficio personal (recuerden: "satisfacción para ambas partes"). Ahora miro mi lapicerito negro, "fine pen" tinta permanente, de una manera más ilustre.
Y es que a veces uno hace las cosas por retarse a sí mismo, por querer activar o revertir efectos, por esa eterna manía de analizar detalles y conductas y tal vez así, de manera cósmica, concluir dónde/por qué/cuándo pasarán los momentos, si es que finalmente algún día pasan.
Y me quedaré con la duda aunque el intento exista y me quedaré estática aunque la energía fluya. Pero jamás volveré a decir que me guardé las ganas ni jamás volveré a sentir que me venció el orgullo: ayer por fin logré salvarme de mí misma, aunque verdaderamente no logré nada.
No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
Pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil al borde del camino
y te salvas
Entonces, no te quedes conmigo.
Mario Benedetti
Podría catalogarlas por tamaño, estado civil, gustos, aficiones, empatías y color. Cada una de ellas habla de mí, cada una de ellas es una de mis personalidades en versión mejorada y auténtica, cada una refleja lo que no soy y quisiera ser y por eso son parte de mi vida: una extensión de la misma.
- Está la coqueta, espontánea, sexy, compradora compulsiva y compañera insuperable de vanidosas travesuras (sí tú, adorable chica de Texas).
- Mi brillante siquiatra, la personificación perfecta de la honestidad cruda y reafirmante, quien me pone los pies en la tierra retando mi intelecto a la vez que eleva mi alocada imaginación con síndromes no tan enajenados como creemos (la indispensable nazi "newyorker")
- La "mujer maravilla": la profesional, la madre de mi "novio" de 8 años, la persona con la vibra más hermosa, un positivismo viral impresionante, amor incondicional, compañera fiel en cada concierto de "Menudo" (quiero ser tú cuando sea grande)
- La bella: cuerpo, mente y alma, mi último descubrimiento, mi empuje a seguir para no sentirme que me quedé (puuuuucha, sabes que eres un ¡¡¡10!!!)
- Mi "alter ego": eres y estás como, cuando y donde quieres, libre, hermosa, toda talento y genuina (admiro tus impulsos, tu comprensión, tus raíces que son las mías)
- Yo sabía que el 22 de agosto era un día memorable: no sólo nací yo, si no tú también: mi musa favorita, la dulce, la de la familia perfecta, quien me hace querer ser una mejor persona y ser testigo de que el matrimonio no es una idea ilusoria.
- Mi chica "bisiesta": no nos vemos con la frecuencia que quisiéramos pero sé que estás ahí, que puedo resurgir porque tú lo has hecho, que eres un roble y jamás te caes, eres la superviviente por excelencia ("inventario, parte II")
- Mis mellizas: tan diferentes y tan iguales. La casada y analítica, la "futbolista" y eterna enamorada del amor. Sin uds. nunca regresaría a mis orígenes, sin uds. olvidaría que al otro lado del mar tengo guardado un poco del hogar que dejé.
- El "combo": mi amiga y mi cuñada, mi constante ejemplo de superación, logro y excelencia. Te casaste con el mejor, son la complicidad que tanto anhelo (confirmando así mis sospechas de que no es otro de mis utópicos planteamientos), ¡el "dream team" del cual soy fanática #1!
- La "pródiga": quien creí perdida en los estragos del tiempo y aún hoy, años después, sigue siendo un "alma gemela" para mí (¡la rubia más latina!)
- La "beach lover": ¡cómo amamos el sol y la playa!, bailarina incansable, la que me acuerda que algún día tengo que aprender a cocinar, la "muñequita" del colegio, la invencible.
- La "diva": llena de visiones, de imágenes reales, de sentimientos por descubrir, de fortaleza por liberar. (¡cómo envidio que puedas plasmar con tu lente emociones ajenas!)
- La "otra" diva: regresaste a tus orígenes, sobreviviste las pérdidas, vives y eso es lo que importa.
Estas son mis aliadas, mis cómplices. Con ellas descargo mis ataques lacrimógenos más absurdos ya que para llorar inexplicablemente se necesita otra mujer tan o más hormonal que yo, con ellas me río hasta decir basta porque todas tenemos esa oportuna carcajada que sale del fondo y llena el día más vacío.
¡Salud a mis reinas!
Desde que empezó todo este lío con Oriente no leo el periódico (ni siquiera el horóscopo). Llevo tiempo con la firme convicción de que saber demasiado trae consigo una infelicidad espiritual enorme, un túnel oscuro y angosto que te aprieta el pecho y te provoca el ataque claustrofóbico más aterrador que te puedas imaginar. Sí, es increíble que llenar la mente de imágenes reales e información constante maten tanto el alma.
El conocimiento te activa la razón (se supone), te hace entender y retar postulados, cuestionar y argumentar planteamientos los cuales provocarán reacciones y toma de decisiones: por una parte podrías rebelarte ante algunos, por otra, profesarlos. De ninguna manera esta sucesión de eventos es catastrófica, mas sin embargo, desconcierta darse cuenta que el poder que otorgan la educación y la investigación no provea las herramientas suficientes para arreglar o erradicar las cochinadas que, a niveles apocalípticos, hacemos todos los días.
En 1985 viajé por primera vez a Cuzco y vi de cerca una manera de vivir que, maravillosamente lógica para una adolescente de 13 años, hoy en mi tercera década todavía me hace mucho sentido: cultivar tierras y vivir de tu cosecha. Puede ser básico, poco ambicioso, quizás algo primitivo ¿pero no es acaso más primitivo y atroz estar consciente de que el planeta tiene TODOS los recursos naturales para que vivamos tranquilos y aún así hayan algunos extremadamente ricos y otros extremadamente pobres? Es alarmante ser testigo de cómo un país como el mío tan rico en todo (flora, fauna, cultura, historia, geografía, clima, etc) sea a la vez tan pobre y tan idiota; es alarmante que a estas alturas de nuestra existencia no hayamos avanzado en favor de mejorar sino por el contrario, cada día es un día de autodestrucción y abuso de poder (y que conste que no es volver a la prehistoria ni ser socialista, es entender que la lógica de venir al mundo es para ser feliz y que hay para todos ¿o ya andan por ahí promocionando campañas que patrocinen el "vive y sé infeliz"?)
Hoy lo que pesa más es llenarse el ego, proliferar la estupidez competitiva, atropellar al que menos tiene bajo el amparo de un título. Hoy lo primordial es hacer plata y consumir no importa cómo, el despliegue de justificaciones se hace presente en base a eso: las guerras "mueven" economías estancadas y "balancean" la sobrepoblación mundial (triste pero es así). Alguien por favor me puede explicar ¿por qué seguimos dependiendo del petróleo si hace rato existen medios más eficaces y menos gangrenosos como fuente de energía? Nadie quiere invertir en alternativas: representan un desembolso económico adicional en esfuerzos educativos, "ni hablar pues".
Pero acaso ¿no se dan cuenta que es MAS COSTOSO aceptar el status quo ya que a largo (y como vamos mejor digo a corto) plazo perderemos nuestro hábitat (¡nuestro hogar!) a costa de una aparente comodidad y denigrante conformismo? Es horrible saber que el ser que se supone sea superior y matriarcal es realmente lo más corrupto y bajo, débil de moral, convenido y abusivo (el "hipócrita" lo dejé acá, entre paréntesis, porque nadie acepta que lo es así de frontal). ¿De qué nos sirve tener todo el dinero/poder/control del mundo si éste no nos va a durar mucho? Terminaremos con tanques de oxígeno cosidos al esternón, viviremos encerrados frente a un plasma TV de última generación tipo mural de Diego Rivera y con sólo tres dedos (para poder usar el contro remoto, claro está).
Y es por esto que reniego de ser parte de esta especie, reniego de tener la capacidad para instruirme y saber qué "michi" está pasando alrededor de mi esfera. Para qué si total... así, eludiendo con mi autoimpuesta ignorancia nuestro absurdo presente, al menos sobrevivo y paso mis días sin tanto bombardeo de desilusión y decadente realidad humana. Porque no me olvido que vivir, aunque sea bajo mi utópica sensación de paz de cuento de hadas, merece la pena.
Tengo fascinación, delirio, obsesión... bueno, el asunto va que muero por las manos. Llámenlo fetiche o fijación, pero las manos son lo máximo.
A través de ellas uno acerca todo aquello que le llama la atención. A través de ellas hacemos tangibles y reales lo inerte y lo vivo que nos rodea. Unas manos expresivas realzan cualquier conversación, le añaden dramatismo, la hacen veraz, entretenida, interesante. Pero también, con temblores de terror y culpa, delatan sin compasión hasta al más astuto.
Cada momento se aferra a nosotros si lo tocamos, si lo sentimos. No hay caricia perpetua sin ellas, no existen roces banales ni besos desechables si con las manos transmitimos todo lo que no nos atrevemos a decir. Sin palabras y en secreto recorren tu piel, activan tus nervios, desatan pasiones.
Por eso no toques sin querer, no plasmes tu presencia si lo genuino no está en ti, porque para ser cruel tienes la boca y tus manos... a ellas DÉJALAS sentir.
Esta es otra de Benedetti, para mí "la primera de todas", la gran favorita. Supe de ella por un enamorado quien, además de fascinarle la literatura y el cine, despilfarraba talento escribiendo originales en cualquier género: desde dedicatorias llenas de sentimiento detrás de una foto, hasta canciones que todavía hoy algunos de sus amigos tarareamos. Me la sé de memoria y con el tiempo ha cobrado un significado invalorable durante muchos de mis procesos.
Este Benedetti tiene una para cada momento. Todavía no ha llegado el mío para reciprocar el sentimiento que alguna vez me fue regalado.
Mi táctica es mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme
en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos
mi estrategia es en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites
Soy publicista y tengo una relación tormentosa con mi profesión. Hay días en los que me apasiona, muero por ella y no me veo haciendo otra cosa; hay otros en los que me arranco las mechas por la frustración de que vivo frente a la computadora la mayor parte de mis horas, mientras hay gente rompiéndose los sesos buscando la cura del SIDA o intentando aliviar los males del mundo creando consciencia sobre el efecto autodestructivo del ser humano.
Sin embargo, hay ocasiones en las que me he sorprendido con algún mensaje comercial verdaderamente sensible y profundo. Parece contradictorio: un publicista lo que hace es persuadir y vender, olvídate de la buena fe. Aparte de tu casa, educación, alimento, algún trapo para ponerte encima y salud... ¿realmente crees que te hace falta el cable, el playstation, celulares y demás?, por favor.
Una de esas "luces" memorables es THINK DIFFERENT de Apple. La imagen trascendental, la línea precisa. Cero artificios, cero producto. IMBORRABLE.
Here's to the crazy ones.
The misfits.
The rebels.
The troublemakers.
The round pegs in the square holes.
The ones who see things differently.
They're not fond of rules
And they have no respect for the status quo.
You can praise them, disagree with them, quote them,
disbelieve them, glorify or vilify them.
About the only thing that you can't do is ignore them.
Because they change things.
They invent. They imagine. They heal.
They explore. They create. They inspire.
They push the human race forward.
Maybe they have to be crazy.
How else can you stare at an empty canvas and see a work of art?
Or sit in silence and hear a song that's never been written?
Or gaze at a red planet and see a laboratory on wheels?
We make tools for these kinds of people.
While some may see them as the crazy ones, we see genius.
Because the ones who are crazy enough to think
that they can change the world, are the ones who do.
[ Por supuesto que luego de ver esto, uno dice: "¿cómo no se me ocurrió a mí?" ]
Fue en el '94 cuando empezó mi romance con Benedetti. Estaba en la universidad y, para variar, mi amor por el cine superó la semana de exámenes que tenía pendiente y "me tiré la pera" para poder ir al San Juan Cinemafest. Mochila a cuestas (llena de golosinas y una botella de vino: teníamos en agenda 4 sesiones al día de películas de todas partes), llegué apurada a ver "El lado oscuro del corazón".
Sin saber mucho de ella, terminé alucinada con los diálogos y con Oliverio, el personaje principal, un poeta que busca sin descanso las claves de su existencia y una mujer que sepa "volar". De más está decir que pasó ipso facto a mi lista de favoritas. Entre lo cursi y lo surreal, averigué quién era el autor de muchos de esos memorables versos: Mario Benedetti, el mismo que hace de marino alemán en la película.
Tengo ya una colección de varios de sus libros, sobretodo los que recopilan sus poemas tan cotidianos ("El amor, las mujeres y la vida" hasta incluye un CD con versos cantados por Tania Libertad, lindo...). Mario tiene la facilidad para ubicarte en el sentimiento, expone con palabras comunes y simples emociones que tal vez por rebuscadas uno las complica; mas sin embargo, las postula de manera frontal, sencilla y a la misma vez certera.
"La vida ese paréntesis" es el título de una de sus obras. Me fascina lo intrínseco de la palabra paréntesis: oración o frase incidental, sin enlace necesario con los demás miembros del período, cuyo sentido interrumpe y no altera. Y así me suceden y me exceden sus poemas al leerlos repetidas veces: interrumpen mi momento, me transportan a otro y regreso acá sin enlaces ni incidentes, con unas ganas insaciables de volver a digerirlos y hacerlos indelebles en mi memoria.
Porque son adictivos y necesarios, un diccionario para traducir los estados existenciales difíciles de descifrar.
Rostros de vos
Tengo una soledad tan concurrida
tan llena de nostalgias y de rostros de vos
de adioses hace tiempo y besos bienvenidos
de primeras de cambio y de último vagón
tengo una soledad tan concurrida
que puedo organizarla como una procesión
por colores, tamaños y promesas
por época, por tacto y por sabor
sin un temblor de más me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten con mi rostro de vos
estoy lleno de sombras, de noches y deseos
de risas y de alguna maldición
mis huéspedes concurren, concurren como sueños
con sus rencores nuevos, su falta de candor
yo les pongo una escoba tras la puerta
porque quiero estar solo con mi rostro de vos
pero el rostro de vos mira a otra parte
con sus ojos de amor que ya no aman
como víveres que buscan a su hambre
miran y miran y apagan mi jornada
las paredes se van, queda la noche
las nostalgias se van, no queda nada
ya mi rostro de vos cierra los ojos
y es una soledad tan desolada.
Todas las mujeres tenemos algo de "sicolocas". Cuando nos juntamos hablamos de todo y en cualquier parte buscando alivio/consuelo/empatía, intentamos inútilmente guardar la compostura y ser discretas pero como siempre, terminamos recitando al unísono el salmo responsorial por excelencia: "te rogamos óyenos". Y mientras nos pintamos las uñas o retocamos el colorete se escucha la letanía "este ya murió", "aquél no me da bola", "estoy a dieta", etc etc etc.
Para aliviar estas frustraciones tan profundas y deprimentes (cuando ya el chocolate no la hace y la tarjeta de crédito está que revienta), recurrimos al maravilloso poder creativo de la mente: nuestra verdadera fuente de satisfacción y placer. Acá copio un análisis editado sobre este recurso tan común de nosotras. Mi "terapeuta" me la envió luego de varias "sesiones" en el chat en las cuales profesaba mi devoción absoluta a Aragorn y cuestionaba la necesidad de medicamentos o no.
El Síndrome Cillian
El diccionario de la Real Academia Española define la palabra síndrome como un conjunto de síntomas característicos de una enfermedad. Pero me cuestiono si la RAE se ha dado a la tarea de buscarle un significado a lo que me gusta llamarle el Síndrome Cillian.
Hace meses atrás en una noche de esas dominicales donde no pasa nada, ni tan siquiera el tiempo, decidí aniquilar mi aburrimiento viendo una película, “28 Days Later”. Finalizó la película, me fui a la cama y dormí como lirón. Continué durmiendo tranquila dos semanas después hasta que una noche todo cambió. Desperté enamorada de Cillian Murphy, el “Jim” de los 28 días después. Semanas atrás mientras lo veía despertar de un coma, mostrar su lánguida anatomía y convertirse en el héroe de la película, jamás pensé que acabaría depositando todas mis ilusiones de quinceañera en este chico del sur de Irlanda.
Las próximas noches fueron una dulce tortura. Cada vez que reposaba mi cabeza, sus ojos, su voz y su boca se colaban sin mucha fanfarria en mis sueños. Sin yo saberlo mi subconciente gritaba "¡CILLIAN!". “Estás demente” no siempre fue la respuesta que recibí cuando me atreví a confesar mi enchulamiento. Al contrario, el cuento fue escuchado con atención y diversión. Estaría yo descendiendo en territorio “stalkeriano”. ¿Acabaría yo en esas listas que tiene el FBI de gente que persigue celebridades? ¿Es todo esto una locura? ¿Cómo es posible que YO, en mi tercera década de existencia, ande sufriendo de un síndrome adolescente?.
No sólo yo padezco del Síndrome Cillian. Para unas es el Síndrome Johnny Depp, Viggo Mortensen o el espécimen hollywoodense de su preferencia. Para otras es un amor no consumado, un vecino, tal vez un compañero de trabajo, un cantante o hasta un ex-Menudo bien conservado. Son la representación del amor en un estado de perfección: el platónico. No cabe duda que muchos de estos hombres poseen físicos, talentos o personalidades envidiables. Pero su atractivo no recae en eso. Lo que ellos tienen que “carecen” esos que nos quieren día a día es que: no erran en nada, te consideran en todo, no malinterpretan tus palabras porque siempre prestan atención, no hay que pelearles para que boten la basura ni para que bajen la tapa del inodoro, jamás olvidan un cumpleaños o un aniversario; correrían distancias para salvarte porque no hay dragones ni zombies que valgan. Cocinan, limpian, cantan, ¡bailan! y para colmo te regalan el orgasmo perfecto.
Ellos son todo lo que uno espera de una pareja cuando se carece de experiencias y sabiduría, cuando la distancia y la fantasía facilitan las ideas ilusorias. Son todo lo que se espera porque ellos viven y se expresan en nuestra imaginación. Son una especie de Frankestein romántico. Son nuestra creación.
Hace poco una amiga me habló sobre su atracción hacia un compañero de trabajo, luego de tener un sueño con él. Me dijo: “¿por qué cuando todo es platónico es tan lindo?”, le contesté “porque no tiene ni una onza de realidad. Tienes el Síndrome Cillian.” Ahhhh…Cillian, ¡cómo te suspiro! ¿cómo la andará pasando su esposa viviendo una dosis de realidad junto al hombre de mis sueños?.
PD: Lo que no terminó por aclararme fue si bajo este diagnóstico es permitido tener varias vertientes, es decir, ¿la promiscuidad mental vale?. Porque también están Ethan, Eric, Christian...
1987. Vivo eternamente enamorada de los ochenta, será por eso que no me permito "crecer" mucho. Tenía 15 para entonces, mis amigos eran mi centro, no salía del Club Villa: veranos, inviernos, el tenis, el ping pong, la paleta, el vóley playero, el mar bravísimo (uno de los peores de Lima). Para entonces MTV no se veía allá y aunque nunca fui muy afanosa de la radio, para no estar fuera de onda pedí uno con cassette de regalo ese diciembre del '86. Soda Stereo, Miguel Mateos, Los hombres G, entre otros grupos en español eran lo que sonaba a morir: "Persiana Americana" y "Cuando seas grande" eran los hits del momento.
Enero llegó y mi primer verano de adolescente "que se jura grande" prometía. Decidí dejar mis clases de órgano, el francés y mis zapatillas de una buena vez (las marcas de sol eran funestas), empecé a usar bikini y me corté el mechón punk horroroso con cerquillo, todo porque quería conocer a la "mancha" del club. ¡Qué bien por mis años de tenis! resultaron ser mi mejor aliado con los chicos: querían competir conmigo y por ahí conseguí mi entrada a los "villanos" (por supuesto, cambié el impecable uniforme blanco por shorts de corduroy marca OP de todos los colores). Con las chicas fue el común denominador lo que nos unió: Michael J. Fox era el ídolo del cine con su "Back to the Future" del '85 y Bruce Springsteen con "Born in the U.S.A" del '84 era el nuevo rey del rock. Moríamos por ellos. Todavía tengo intacta mi colección de cassettes de él, creo que todas detestábamos a Courtney Cox en el vídeo "Dancing in the Dark" porque él la "escogió" para subirse al escenario a bailar (¡tenía 15 pues! hoy ya sé que no era un concierto real).
Eran días en los que sólo nos preocupaba que en dos meses empezarían las clases de nuevo o que de repente el que era tu mejor amigo te estaba haciendo mucho caso y te empezaba a gustar. Qué maravilla el nerviosismo, el temblor de las manos, las tonterías que se hacían cuando te movía el piso aquél alto de los ojos azules: como el inscribirme a participar en vóley sin saber jugar bien en el evento de "olimplaya" donde sólo los capos se apuntaban y hacer el ridículo porque él estaría en mi equipo, o el meterme al mar con bandera roja para que viera que no le tenía miedo y casi me ahogo, vergüenza total. Y así la pasábamos tooooodo el día: saludando al "rubio",
pegándole a la pelota de turno, almorzando ceviche frente al mar, tomando Inca Kola a las 6 viendo la puesta del sol y los bufeos pasar...
Fue también por esas épocas cuando comencé a inventarme las mentiritas blancas para poder salir: "voy al cine", "estoy en casa de... y tú conoces a su mamá" eran las típicas frases camino a la libertad. Cómo olvidar los quinceañeros, mi primer vestido largo (todavía anda por algún lugar si no es que mi madre ya se encargó de despacharlo al tacho del olvido), el sufrimiento de los tacos, la tortura del maquillaje (y más cuando te dicen que te ves mejor sin él, me quería morir yo que juraba estaba regia), el revolcón estomacal del primer beso (cómo me sudaban las manos escondidas debajo del mantel...).
1987 era mi año de transición. Mi casa paraba llena con mis amigas y los amigos de mis hermanos que andaban de mirones ya no me decían "la bruja" (detestaba peinarme, todavía lo aborrezco), intenté aprender a manejar (sigo aprendiendo) y me volví fanática de los videos musicales. Sobretodo uno que ya era "viejo" porque era del '85: The Boys of Summer de Don Henley. Me fascinaba la fotografía, el arreglo musical, la letra.
Pasaron los años y con mi "transición" partida por la mitad (nos vinimos a PR en octubre del '87) esa canción se convirtió en mía: el sentimiento de pérdida, la ilusión inconclusa, los amigos que dejé. Con cada encuentro nostálgico me desfogaba con ella y pasó a ser un recuerdo de la historia que no fue.
Hoy es aquellos veranos tirada al
sol, plasmados eternamente en 4 minutos y con ese fondo musical
perfecto.
The Boys of Summer - Don Henley
Nobody on the road
Nobody on the beach
I feel it in the air
The summer's out of reach
Empty lake, empty streets
The sun goes down alone
I'm drivin' by your house
Though I know you're not at home
But I can see you-
Your brown skin shinin' in the sun
You got your hair combed back and your sunglasses on, baby
And I can tell you my love for you will still be strong
After the boys of summer have gone
I never will forget those nights
I wonder if it was a dream
Remember how you made me crazy?
Remember how I made you scream
Now I don't understand what happened to our love
But babe, I'm gonna get you back
I'm gonna show you what I'm made of
I can see you-
Your brown skin shinin' in the sun
I see you walkin' real slow and you're smilin' at everyone
I can tell you my love for you will still be strong
After the boys of summer have gone
Out on the road today, I saw a DEADHEAD sticker on a Cadillac
A little voice Inside my head said, "Don't look back. You can never look back."
I thought I knew what love was
What did I know?
Those days are gone forever
I should just let them go but-
I can see you-
Your brown skin shinin' in the sun
You got that top pulled down and that radio on, baby
And I can tell you my love for you will still be strong
After the boys of summer have gone
I can see you-
Your brown skin shinin' in the sun
You got that hair slicked back and those Wayfarers on, baby
I can tell you my love for you will still be strong
After the boys of summer have gone
El poder de convicción sumado a esa debilidad que sienten los hombres por nosotras desde el primer día (cómo olvidar a la bíblica Eva y a esa frasesita tan condescendiente:"la nena de papá"), nos convierten de entrada en seres con ventaja.
Llevamos siglos con el slogan "El sexo débil" y, sin embargo, puedo mencionar muchas otras ventajas (algunas de carácter científico) las cuales demuestran que de débiles no tenemos ni un pelo: el porcentaje de mortalidad infantil es más alta en los varones, desarrollamos física y emocionalmente más rápido, la tolerancia al dolor es innegablemente superior (¿se imaginan a un hombre en sala de parto? JAMAS), aprendemos a leer, ir al baño e inclusive entendemos el gran enigma de cómo amarrarse los zapatos mucho antes que nuestra contraparte masculina.
Pero entonces, cómo es posible que aún se pronuncien postulados tan medievales como: "el rol de la mujer en el hogar", "el jefe de familia", "yo soy el proveedor", "dama en la calle, puta en la cama", entre otras barbaridades por el estilo que sólo demuestran el complejo de inferioridad de algunos y la ineptitud para asumir uno de esos supuestos "roles" femeninos que nos caen por biología (dato ineludible: todos somos un reflejo que quien nos amamantó). Y es que, intentar encajarnos sólo en uno nos minimiza dado que somos polifacéticas por naturaleza (¡no nos queda otra!) y esta era moderna lo que ha hecho es convertirnos en un Walgreens 24hs: "hacemos de todo como en botica".
Hoy somos amigas, hijas, esposas, amantes, novias, sicólogas y terapeutas, profesionales, amas de casa, madres, entre otras cualidades. Este último no me parece que sea ni inherente ni natural (y mucho menos mandatorio). Hay mujeres que no sé con qué cara se ponen a traer hijos al mundo. Verdaderamente, es la faceta más fuerte, la más comprometida y la peor remunerada puesto que conlleva un efecto dominó impresionante: no sabes qué tipo de madre serás, ni qué tipo de hijo tendrás, pero la simbiosis entre ambos es tal que si los que te trajeron no hicieron un buen papel seremos muchas las víctimas injustas de un polvo mal planificado.
Nadie dijo que contestar al llamado del "instinto maternal" es fácil, pero si decidimos contribuir a la sobrepoblación mundial, pues no deberíamos hacernos de la vista larga ante la responsabilidad de cumplir con NO procrear mamarrachos que aporten nada productivo y para colmo, nos vengan más tarde a decir alguna de las becerradas antes escritas (esa frase despectiva "no tienen madre" suena tan oportuna).
¿Por qué las personas seremos tan propensas a los títulos?. Me es imposible comprender eso de "jefe de familia". Qué línea tan absurda, abusiva y patronal para llenar mentes ególatras. Carecemos de líderes, educadores, auténticos proveedores de amor, protección, calidad de vida y ética humana. Dudo que el factor género y el económico sean preponderantes para el buen desempeño de estos.
A esa última frase inmencionable que enlisté... sin comentario.
¿Por qué nos ofenden innumerables veces, en todas partes (por Dios ¡¡¡esa música!!!) y algunas hasta lo celebramos? (es inconcebible que nosotras mismas promovamos estas aberraciones sociales). ¿Por qué intentan reducirnos en proporción? (malditos chinos, qué animalada, a ver ahora quién les trae más chinitos). ¿Por qué cegarse ante el protagonismo femenino en la supervivencia del ser humano? (es tan obvio que reniegan de ello y la rematan proliferando su brutalidad con orgullo olímpico, increíble tanta necedad global). Ninguna será menos mujer por cuestiones de poder ni intercambio de roles (no nos interesa). Sólo seremos MAS mujer, MEJOR mujer mientras tengamos acceso, igualdad, conocimiento y sobretodo HUMANIDAD.
Si alguna vez alguien te dice: "mira cómo trata a su madre y sabrás qué tipo de hombre es", NO LO IGNORES (lamentablemente, queda en la conciencia de nuestro género saber que, la culpa o el orgullo de cómo seremos, radica en nosotras).
Qué sentir más raro. Suena el teléfono y por supuesto no era.
Quisiera que las cosas fluyeran de otra manera. Bueno, quizas no tan
idílicas como aparecen en mis sueños (el sábado tuve uno que mejor ni
lo cuento), o tan perfectas como las invento en mi cabeza. Si al menos
alguno de esos "libretos" fuera...no sé. Lo que si ya es bastante obvio
y persistente: me estoy convirtiendo en la tonta, la llorona, la típica
novelera insufrible esperando el "rescate" tan a lo Pretty Woman ("I
want the fairy tale..."). Qué horror, ni yo misma me soporto.
Pero Julia es Julia y, en esta vida del 2000 en la que Richard Gere ya está "out", dudo que tenga pulso ese principe añorado.
-"uno mayor para que te entienda, tenga la madurez pues...". Desastre magnitud 45, ni mencionarlo por favor.
-
"joven, con energía como tú, para que hagan planes juntos, el viejo no
porque ya vivió y anda en crisis". Desastre magnitud 31, peor no pudo
ser.
¿Serán ellos? ¿seré yo? alguien acá anda preso de su propio miedo. Lo cierto es que por alguna razón sublime vienen a mí o aparecen por manadas todos aquellos a quienes muchas de nosotras les huimos (si, créanme, ¡yo también!) y con audacia súbita o repentina luz celestial desaparecen, dejando una estela de destrozo emocional profunda y lacerante.
No sé qué es peor: ¿vivir un momento efímero y llenarse de visiones ilusorias del futuro o, simplemente, pasarse los días amurallada contra ese desgaste anímico al que llaman amor?. El asunto es que, al final del proceso, sigo dando vueltas sola en un interminable círculo vicioso. Es un patrón, MI PATRON. Ya es hora de reinventarme con este tema tan cíclico, de dejar de ser un imán perjudicialmente irresistible para estos "fuera de foco" que andan en un canal distinto, en un desarrollo humano enajenado al mío.
Y bueno, son hombres. Aunque hay que aceptar sin refunfuñar que NO existe mujer heterosexual que aguante estar sin uno por el resto de sus días. Porque sí, PUEDEN llegar a ser adorables y sumamente imprescindibles (no se olviden: ¿quién nos conecta esa nueva lámpara de techo?, ¿quién matará a esas asquerosas y gigantescas cucarachas que salen de noche caminando por la cocina?, ¿quién será el que aguante estóicamente por teléfono nuestros ataques incomprensibles de pms?...)
Y así con tanta determinacion y temple, no dejo de pensar en esos guiones fugaces que hacen lógica en mi subconsciente. Los justifico para coagular mis emociones. Admito que en el fondo daría lo que fuera porque alguno regresara a mí más allá de lo onírico y se hiciera tangible, amorosamente vivo y permanente.
[ ¿Alguien por favor me consigue un chocolatito? ]
Además de las tan comunes declaraciones de inseguridad ("estoy gorda", "me queda horrible", "así no salgo") y de la bipolaridad científicamente justificable, cuando me ataca el pms siento que todo está mal, el mundo está mal (peor), yo estoy mal, tú estás mal; en definitiva nada tiene arreglo, la vida es un mal en constante embullición y yo soy víctima de todo y de todos, nadie me quiere, no quiero a nadie, ¡un asco total!!!! (sí, insoportable a morir). Es entonces cuando me encierro y me agarra la depre, soy la más sensible, la cama se convierte en mi confidente y el chocolate en mi mejor amigo. Quiero ver todas las películas más suicidas posibles y de esa manera alimentar, con gula insaciable, mi tragedia hormonal hasta caer indigestada en la oscuridad del desgarro psíquico (lo lúgubre de ser mujer sangrante física y emocionalmente).
Entonces pasan dos o tres días y se acabó todo. De repente, como si de Prozac se tratara, todos mis males existenciales desaparecen. Atrás quedan las pobres víctimas de mi furia hemorrágica, hasta esos kilos de más que juraba había subido (bueno, con tantos chocolates cualquiera) ahora ya sé que son un efecto secundario, un mal terrible llamado "retención de agua". Pero es así, legalmente debería existir una dispensa por razones estrictamente hormonales, no saben lo agradecidos que estarían todos aquellos cercanos a mí cuando me ataca el pms.
Cuando uno duerme el subconsciente y el inconsciente se ponen a hacer travesuras, a inventar realidades, a construir historias. Allí te pierdes, no escuchas, no hablas, se te caen los dientes, te desesperas, piensas que estás en el baño y "puedes ir" en total confianza (¡ya sabes que no!); te da estrés porque, aunque ya hace siglos terminaste de estudiar tienes la sensación de que hay un examen por tomar, te juntas con muertos y hasta ¡vuelas!. Verdaderamente pasan cosas increíbles. Todo es intangible pero sabes que sientes y cuánto sientes.
¿Cómo explicar eso?.Vives en tu mente experiencias tan sentidas y muchas veces cuando intentas contarlas por lo maravillosas que fueron, no te acuerdas ni cómo sucedieron ni qué pasó. Vivir con los ojos cerrados, con el alma en cero y la humanidad sin lógica parecen ser opciones bien auténticas, de genuina inocencia, en las cuales el explicar y el justificar están demás.
Es cierto, mientras duermo soy feliz.
Hoy tengo ganas de conspirar. Convertirme en asesina en serie y liberar a tantos de la tortura que producen por estar vivos. Pero es sólo una muerte fantástica de tipo emocional, una de "mentira", porque hay que destacar que existen muertes para todos los gustos y satisfacen increíblemente la psiquis atormentada de unos cuantos.
La muerte inspira, llena vacíos, produce más muertes, revive, rescata, enciende pasiones (también las mata, ¡por supuesto!), encierra, libera, es una eterna dualidad en constante VIDA. Porque es así, la muerte VIVE y hoy tengo ganas de MATARLA.
Una amiga, quien cada vez me convence más en su rol de terapeuta, me dijo cuando le comenté que había renunciado a mi cómodo y envidiable trabajo: "es como cuando te mueres, todo el mundo te quiere". De entrada un choque, ahora una verdad absoluta. Si es necesario pasar al más allá para que te quieran, ¿por qué no traer ese más allá más acá, hacerlo presente y comenzar a revertir efectos? Hay que empezar a matar y pronto.
La excusa mayor para justificar una matanza es aquella que nos inventamos cada uno de nosotros para tirarnos al placentero mal de hacernos víctimas del otro. Justo ahora tengo otra amiga que anda mortificadísima, SE QUIERE MORIR. Saber que no la quieren (demás esta añadir que es que quieren a otra), la tiene postrada en el limbo del dolor, la miseria, la agonía: inspiración perfecta para ir de cacería. Pero no, ella no es la que debe morir. Creo que la llamaré para empezar a tramar tragedias colectivas. Lo mataremos a aquél, al viejo, al joven, al de la radio, al millonario maricón, al mexicano locutor, al creativo cruel. A todos los meteremos en bolsas plásticas, los ahogaremos con esa misma pasión que hizo de nosotras víctimas del no querer y así hasta extinguir totalmente su presencia en nuestras vidas.
¡Qué liberador es conspirar!, me acabo de ahorrar los $80 del sicólogo.
Día de Santa Rosa de Lima y el cumpleaños de mi viejo (30 de agosto). Una cena
simple, evocando imágenes tan marcadas, las más añoradas. Salieron dos
nombres que no escuchaba en años, mencionaron una palabra ("caracha")
casi extinta y no podía faltar el recuerdo del viejo hogar y sus
espacios. Sobretodo uno: "el cuarto del fondo".
Podría llenar este y otros cuadernos con palabras que me transportan a
ese cuarto. Ciertamente estaba al fondo, en el segundo piso. Era casi
un pasillo
que albergaba la historia de mis días en mi adorada ciudad gris. De
chica saciaba mi curiosidad rebuscándolo, desordenando e intentando
colocar nuevamente y con precisión todo tal cual... jamás. Juguetes,
libros, papeles, útiles de mis años de primaria, tesoros tan
cachibacheros moraban ahí. Los días pasaban pero el cuarto y sus
momentos se mantenían auténticos, inmutables, llenándose cada vez más
con souvenirs del tiempo. Era testigo omnipresente del llegar al
futuro, esa transición indolora de la que sufrimos todos.
Y es que esta vida es una "pasada". Nos la pasamos pasando de un día
a otro, de un "ahora" a un "después". Pasamos de ser chicos a ser no
tan chicos y cuando mejor la estábamos pasando, pasamos de una época a
otra y ¡voilá!. Apurando la vida, saboreamos el trago amargo del paso del tiempo
y con un súbito suspiro decimos: "¿qué pasó?".
Ya mi "cuarto del fondo" no está. Ya no cobija mis juguetes ni mis
libros. No puedo saciar mi curiosidad ni hacer amistad con mis
nostalgias. Regresar es imposible, reactivar con calidad fotográfica
esos volúmenes tan caducados de la base de datos del recuerdo es asunto
para un "hacker". Habrá que buscar uno capaz de traer al "ahora"
emociones y vivencias. Difícil tarea si no se tienen evidencias
tangibles.
Por eso, y aunque actualmente con ese estilo minimalista tan de moda
estaré algo "passé", yo quiero tener otro "cuarto del fondo". Uno nuevo
para coleccionar souvenirs de mis días, juntar cachibaches indeseados
por otros, recolectar el polvo del tiempo y guardar imágenes de mi
"pasada por la vida". Así, cada vez que quiera, pueda regresar a mí,
intacta, toda memoria dejada en el olvido.


